Mis amigos me dicen que soy una
muy buena persona.
¿Como advertirles que por dentro
estoy recubierto por un monstruo? ¿Como protegerlos de si mismos por confiar en
mi?.
El monstruo me grita como una
perversa conciencia. Me llena los ojos de imágenes proyectadas directo desde mi
cerebro. Imágenes surgidas de conversaciones en una cocina cerca de objetos con
los que se podría causar muerte. Con niños frágiles y confiados como mascotas
a mi cargo. Mujeres con cada centímetro de su cuerpo indefenso, ignorando el
peligro al que están expuestas en mis pensamientos.
Nadie percibe el sadismo con el
que los observo.
Tengo copias de las llaves de las
casas de todas las personas que conozco, para entrar cuando lo desee (con la
casa vacía o con ellos durmiendo).
Como dejar de ver al monstruo en
mis ojos frente al espejo. Ser testigo de cómo nadie más puede reconocerlo convencidos
por mi cuerpo humano.
Si, claro que soy bueno.
Según los demás no puedo evitarlo,
está en mi naturaleza ser bueno, aunque desde adentro, la vocecita me pide que ésta madrugada use esas llaves.