lunes, 11 de mayo de 2015

VII



Mis amigos me dicen que soy una muy buena persona.
¿Como advertirles que por dentro estoy recubierto por un monstruo? ¿Como protegerlos de si mismos por confiar en mi?.
El monstruo me grita como una perversa conciencia. Me llena los ojos de imágenes proyectadas directo desde mi cerebro. Imágenes surgidas de conversaciones en una cocina cerca de objetos con los que se podría causar muerte. Con niños frágiles y confiados como mascotas a mi cargo. Mujeres con cada centímetro de su cuerpo indefenso, ignorando el peligro al que están expuestas en mis pensamientos.
Nadie percibe el sadismo con el que los observo.
Tengo copias de las llaves de las casas de todas las personas que conozco, para entrar cuando lo desee (con la casa vacía o con ellos durmiendo).
Como dejar de ver al monstruo en mis ojos frente al espejo. Ser testigo de cómo nadie más puede reconocerlo convencidos por mi cuerpo humano.
Si, claro que soy bueno.
Según los demás no puedo evitarlo, está en mi naturaleza ser bueno, aunque desde adentro, la vocecita  me pide que ésta madrugada use esas llaves.

lunes, 4 de mayo de 2015



Somos

los que no sabían amar

Seguíamos igual

a los que nunca

habíamos sido.

Tu cara borroneada

y mi ausencia de brazos.

Somos

los que no supimos amar

Una vieja famélica

nos sonríe con las encías

desde el reflejo

en nuestra habitación.