Una manada de siete tipos
hermosos,
Se alimentan de mi cuerpo
muerto.
Yo que no disimulo
los latidos que da mi cerebro
en el pecho,
muero.
Te espero contando anécdotas
de otras personas
disimulando caricias mal
dadas.
Deja las pendejadas
para las estaciones que
riman.
El tiempo que circula
deja surcos
debajo de mis ojos
en los que dormimos
cuando nadie nos ama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario